Datos personales

sábado, 7 de noviembre de 2009

INTROSPECCIÓN

Y soy uno, y múltiple,
predecible y sorprendente.
Y metodicamente siempre, contradictorio.
Y con imparcial mirada observo al mundo,
y éste a su vez me acecha a mi
con escrutadora y crítica mirada,
prejuzgando acctitudes
que aún hoy no han sido pensadas
pero que ya soportan la pesada carga
de los pecados que núnca serán cometidos.
Pecados insatisfechos,
pecados por omisión,
pecados en potencia,
benevolentes pecados
con crueles penitencias
imposibles de cumplir sin de nuevo pecar.
Amores correspondidos,
correspondidos o no,
y éstos últimos aún más amados
pero en una sola dirección,
la que recorre la senda que va
de la equívoca mirada
a la engañosa certeza
autoimpuesta por nuestra acomodada ceguera,
que prefiere ver lo inexintente
a la aplastante y racional realidad
carente de la más mínima piedad
que haga más llevadero
el dolor del infortunado amante
que arde y se consume
en el fuego helado del desamor.
Y en mi cotidiano existir,
contemplo el inexorable paso del tiempo
que con irónica sonrisa me dice,
que habiendo podido VIVIR,
he derrochado a manos llenas
la vida que, hora a hora,
minuto a minuto
he dedicado a ver pasar
por la ventana abierta de mi hastío
los mejores años de mi ya lejana juventud,
en un ejercicio de eterna esperanza
en venideros tiempos mejores
aún teniendo conciencia plena
de que ese futuro
me habría de estar vedado
por mi total carencia
del necesario impulso
que me alejara
del conformismo aniquilante
que ha marcado desde siempre
mi indolente transitar
por éste árido páramo
principio y fin
de mi aletargado periplo vital.
Y así, habiendo llegado
a la traidora senectud
que limita mi cuerpo y espíritu
pero ladinamente conserva intacta
mi capacidad de discernir,
observo, y culposamente asumo,
que merezco todo cuanto en ésta vida
me ha sido dado,
casi todo lo que me ha sido usurpado,
los amores que he amado,
los desamores que he abonado,
los escaso exitos de que haya gozado,
las traiciones que me han
dosificadamente asesinado,
los vicios de los que he sido esclavo,
los placeres de los que casi núnca
he disfrutado,
y en suma, vida
que como diabolico y único arquitecto,
sólo yo he planeado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario