Datos personales

domingo, 1 de noviembre de 2009

EL ENEMIGO MAÑANA

Mañana, al despertar, volveré a mi acomodaticia rutina.
Mañana, mis amigos, lo serán un poco más, los menos,
y un poco menos, los más.
Mañana, mis principios, serán un poco más vacilantes,
mis dudas, mucho más afianzadas.
Mañana, mis temores se aliaran con mis certezas,
mis realidades lo harán con el luto por mi ingenuidad.
Mañana, hablaré con mi ignorante sapienza,
y callaré mis soñadas utopías.
Mañana, todos los que hasta hoy,
han dejado su impronta en mi,
verán inequivocamente traicionadas
sus depositadas esperanzas
en tan valdío ejercicio de generosidad.
Mañana, el Sol, con su igualitario esplendor,
cobijará bajo su seno a la esperanzada humanidad,
y creará más sombras en mi ya de por si umbría alma.
Mañana, los amantes, soñaran que són amados,
y éstos últimos anhelarán serlo aún más.
Mañana, el coleccionista de halagos,
situará un poco más bajo su listón,
y el vocacional adulador, verá mermada
su ya de por si escasa credibilidad.
Mañana, cuando mis deseos busquen hermanarse
con la escurridiza esperanza,
mis fobias conquistarán nuevos territorios
a mi incipiente libertad.
Mañana, el vacio que pugna por conquistar mi alma,
verá un poco más cercana su absoluta victoria.
Mañana, todo lo mio,me será arrebatado
en ignea ofrenda al dios del Corazón Expoliador.
Mañana, mi vida seguirá anodinamente su curso,
mientras el mundo alardea
de su victoria sobre mi incontestable hastío.
Mañana, todos vosotros,
celebrareis mi ya pronta desaparición
mientras preparais vuestro próximo asalto
al feudo de otras almas
con descuidadas espirituales defensas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario